La tecnología ya está madura. Lo que falta es quien construya, opere y responda por el resultado de punta a punta.
de las empresas ya usa IA.
todavía no ve valor tangible.
de los pilotos de IA generativa no llega a producción.
La tecnología ya está madura: el 53% de la población global usa IA, y se adoptó más rápido que el PC o internet. Lo que falta es llevarla al trabajo diario, donde el equipo dirige y la IA ejecuta, y responder por el resultado.
La consultoría aporta criterio; el software, escala. Falta quien construya, opere y responda por el resultado de punta a punta. Ahí aportamos nosotros.
Diagnóstico y recomendaciones de alto valor; la ejecución la lleva tu equipo.
Una plataforma potente y flexible que tu equipo configura y opera.
Construimos, operamos y respondemos por el KPI. 24/7, a tu lado.
Cifras ilustrativas del modelo hasta cerrar casos con cliente. La fuerza está en el salto, de semanas a horas, no en el logo.
En cinco años, la pregunta del CEO no será si usar IA. Será cuántos procesos tiene resueltos.
Te lo damos resuelto. Sin que te preocupes por nada.
La consultoría aporta criterio y el software aporta escala; cada uno cubre una parte. Nosotros cubrimos el resultado de punta a punta: construimos el proceso, lo operamos en producción respondiendo por la métrica y te transferimos la propiedad, con prompts y datos incluidos, cuando tu equipo decide. Sin lock-in.
Cobramos por resultado, no por horas ni por licencias. Según el caso trabajamos con tres modelos. Por output: pagas por el proceso resuelto. Gainshare: una cuota más una banda ligada al KPI, y compartimos el upside. O gestión mensual: una cuota por proceso operado 24/7, con soporte. No publicamos tarifas; las cerramos contigo tras el audit inicial, una vez fijados la métrica y el alcance.
Tus datos permanecen en tu entorno. Cada proceso incorpora guardrails que definen qué nunca debe hacer, cuándo escala a una persona y cómo se audita cada decisión. Operamos con compliance SOC 2 de nivel enterprise, y el control y la trazabilidad quedan siempre de tu lado.
Cada proceso se define contra una métrica de negocio antes/después, con un sponsor de tu organización que la valida y un responsable nuestro que lo opera. Valor medible desde el primer sprint: si la métrica no se mueve, se recalibra o se detiene.